No es lo escrito lo que intriga
Tu ávido candor por estos versos
Ni quien no te descuida ni te abriga
Como mudo guardián de sueños tersos
No hay otro imán que ese misterio
Y es por eso que te atrae tanto
Suave esclava en tu cautiverio
Te alborota sutil aquel encanto
Ay de tu corazón tan diferente
A merced de palabras imprevistas
Si no las adivina es cuando siente...
Nunca acertarás, aunque insistas
Brasas de letras con fuego ardiente
Mariposa fugaz de mil aristas
CGO2008